Yoga, YOGASFERA YOGASFERA Un espacio Internet para reunir toda la información sobre el mundo del yoga y su esfera: centros, estudios, profesores, cursos,clases, formaciones, eventos especiales ... todo lo que ocurre alrededor del yoga y que podemos compartir: consultar actividades. Un espai Internet per reunir tota la informació sobre el món del ioga i la seva esfera: centres, estudis, professors, cursos,classes formacions, esdeveniments especials... tot allò que passa entorn del ioga i que podem compartir: consulteu activitats. YOGASFERA Welcome to Yogasfera, a page on internet that brings together information about the world of yoga: centres, studies, courses, teachers, training, special events, in fact anything that happens in the world of yoga that we can share together: consult activitie

Yogasfera incorpora una botiga Ioga on trobaràs una acurada selecció d'articles d'una excel·lent qualitat, naturals i respectuosos amb el medi ambient, de marques que rarament es troben al mercat europeu, totes elles amb compromís mediambiental i social. Yogasfera incorpora una tienda Yoga donde encontrarás una cuidada selección de excelentes productos para la práctica, naturales y respetuosos con el medio ambiente, de marcas que difícilmente se pueden encontrar en el mercado europeo, todas con compromiso medioambiental y social. Store Yoga, Manduka, Yogitoes, Mats, Yoga Bags, yogui towels. Estores de Ioga, esterillas de Yoga, bolsas de Yoga, bosses de Yoga. Accessorios de Yoga, accessoris de Ioga, Props YOGA Clases de Yoga, Classes de Yoga Barcelona, Calendario actividades de Yoga, directorio de centros de Yoga, tienda de Yoga
Gyantse, Kumbum, Tibet author:Víctor Domènech
middle
EL VEGETARIANISMO Y LAS COMIDAS NAVIDEÑAS – UNA EXPERIENCIA PERSONAL
30 Dec
2013
vegetarianismo

Durante los últimos días me he sentido estimulado a reflexionar sobre mi vegetarianismo. Las fiestas son una ocasión para reunirse con personas a las que vemos poco durante el año, sobre todo para los que, como yo, vivimos en un país distinto de donde hemos nacido.

Reencontrarse con amigos y parientes en las cenas navideñas y comer distinto a ellos suscita inevitables comentarios y sospechas. A mi alrededor, todos me observan comer diferente y me interrogan sobre mi elección. Es un hecho positivo porque me ayuda a renovar una decisión que tomé hace unos años: la curiosidad de mis amigos me hace ser más consciente y estar más convencido de dicha elección. Además, es un tema de conversación que parece funcionar muy bien en las comidas navideñas.

A la inevitable pregunta: ¿Por qué eres vegetariano? A menudo respondo que no soy vegetariano, simplemente no como animales pero claro está, esta respuesta no es suficiente y aún lo sería menos la reflexión siguiente que suelo guardar para mi...  no me gusta la palabra vegetarianismo, porque no me gustan las palabras que acaban en “-ismo”. Los “-ismos” son ideologías, nos ponen a todos en un tren que se llama “….-ismo”, todos juntos con las mismas razones y las mismas direcciones. Pues yo prefiero bajar del tren del vegetarianismo e ir andando.
Por el contrario, la decisión de no comer carne es anti-ideológica, nace de una necesidad de ver las cosas de forma un poco diferente, de forma individual, personal, con ojos más abiertos, con más conciencia, más presencia. Además no me gusta usar el verbo “ser” para definir algo que como o no como. Yo no SOY un vegetariano, SOY una persona que eligió no comer animales. Tengo que reconocer que en el entorno festivo de una comida navideña estos argumentos están un poco fuera de lugar, no podemos ser demasiado profundos; además, las preguntas típicas en estas ocasiones normalmente son bastante más triviales:
Pero, ¿es que no te gusta la carne?
Pero, ¿pescado si comes, verdad?
Pero, ¿cómo puedes renunciar al jamón?
Sí, la carne me gusta pero no la como. No, no como pescado ni ningún otro animal por pequeño que sea (en alusión a los caracoles que me ofrecían estos días). Para renunciar al jamón es suficiente no comerlo.

Según mi observación hay dos tipos de actitudes frente al vegetarianismo: los “contrarios” y los “simpatizantes”, ambos a menudo sorprendidos por mi aspecto todo menos que esquelético. Los 'contrarios' quieren que vuelvas a comer carne y se lo toman casi como una cruzada. No te proponen una razón, ni tan siquiera la de una supuesta salud, simplemente les molesta que no comas carne. Intentan tentarte con trozos de jamón, o con expresiones de gran satisfacción al comer un trozo de bistec: “no sabes lo que te pierdes”. Pues sí que lo sé, he comido carne durante 35 años, sé de qué se trata. Los 'contrarios' fácilmente te acusarán de sectarismo, de fanatismo, de histerismo. A ellos normalmente les explico que no hay en ningún modo fanatismo, es mucho más sencillo, simplemente no como animales, nada más. Pero parece ser que esta idea es más difícil de digerir que la carne misma.  

Otro tipo de actitud es la de los “simpatizantes”.  Los 'simpatizantes' normalmente explican que ellos mismos comen muy poca carne. Muchas veces lo explican comiendo una lasaña de carne, a lo mejor después de un surtido de embutidos, y antes de un bistec. La mayoría dicen que ellos también serían vegetarianos si no fuera por el jamón. Pero el momento en el que te lo comentan siempre es una excepción. Ellos son vegetarianos 'virtuales', porqué comen tan poca carne que es como si lo fueran, se sienten “hermanos”. A ellos también intento explicarles que los vegetarianos no somos una comunidad, que a mí no me importa mucho qué hacen los demás. Yo no como carne porqué no quiero comerla.

A decir verdad, tengo que reconocer que soy culpable de no saber explicarme bien. Cuando me piden las razones del porqué decidí dejar de comer animales no se contestar algo concreto y fácilmente entendedor y es que cada día se añaden nuevas razones y ya no sé cuáles son las originales que me empujaron a tomar esta decisión.

Las razones son muchas: amor y compasión hacia el planeta donde vivimos, el deseo de que mi estilo de vida deje una hulla ambiental lo más reducida posible, amor y compasión hacia los animales, mi salud, mi flexibilidad en la esterilla de yoga, mi humor y muchas más, cada día más. Pero quiero dejar claro que todas estas razones son secundarias. Admito que mi elección principal es fundamentalmente una elección egoísta: no como carne simplemente porqué así soy más feliz.  Estoy mucho mejor ahora que no la como: me siento más tranquilo, más sano, más alegre. No como carne porqué no comerla contribuye a mi felicidad. Lo tengo clarísimo, porqué lo he experimentado, y solo alguien que haya experimentado lo contrario podrá contradecirme: todavía no he encontrado a nadie que haya experimentado no comer carne y se haya sentido más infeliz por esta razón.

Ahí va: no como animales porqué no comer animales me hace más feliz, ¿qué hay de más apropiado en ambiente navideño?.

In { General, Alimentació, } comments{ 0 } author: Alvise Vianello
Afegeix el teu comentari:
http://www.yogaiastore.com